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El Paititi
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EL lugar de Paititi
El hombre dorado
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Salen de Quito
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Cuando se trocó la ruta
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Inicio:08 Sept 2007
El cometido de estas páginas:

Es lograr se adelanten el estudio y exploración de los territorios denunciados y se divulguen los hallazgos que se causaren dentro de ellos.

Se esclarezca la ubicación real de las tribus que se encontraban en el camino de las distintas expediciones.

Y reparen las academias los errores cometidos en siglos pasados que aun perduran, pues son funestos para la arqueología presente y futura del Perú, Ecuador, Brasil, Venezuela y Colombia.

La difusión de este sitio logrará sacar adelante las verdades expuestas.

El contenido de esta Web se acoge a las normas del copyright internacional.

Gracias por su visita.
Gilda Mora

 

GONZALO JIMÉNEZ DE QUESADA

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Mapa de la ruta de llegada de Jimenéz de Quesada

Llega a la meseta Cundi-Boyacence a principio del año de 1538

Gonzalo Jiménez de Quesada buscaba los Llanos Orientales desde que comenzó su expedición bajando por el río Magdalena, las noticias de las riquezas que estos poseían habían hecho partir varias expediciones y la suya era una más de las que se emprendieron en ese tiempo y con ese fin.

Los pueblos de la sabana de Bogotá que encontraron los Españoles y a los que llamaron indistintamente moscas, son la más clara prueba de la existencia del Imperio Omegua. Para ocultarlo las tribus de la sabana desviaron la conquista y asumieron el rigor de ella sin entregar el acceso a ese territorio.

Atravesando la cordillera para llegar a él, se encontró la sabana de Bogotá. Su ruta y destino es manifiesto por la
insistencia de encontrar salida de la sabana rumbo sur; atravesó Boyacá y medio Cundinamarca sin detenerse a conquistar ni desviar su ruta al sur hasta llegar al cercado del Bogotá, trató de seguir vía Pazca o Fusagasugá pero tropezó con la estrategia Muísca que le impidió continuar su camino. Jiménez trataba de encontrar paso por Pazca cuando lo enfrentaron a los Panches.

Estaba Jiménez de Quesada buscando de nuevo la salida de la sabana desde el cercado del Bogotá cuando "descubre" las esmeraldas y lo convidan a conocer las minas del Somondoco. La relación de este hecho se vera largamente en el capítulo Las esmeraldas.

Desde las minas a través de un boquerón divisan los españoles los Llanos Orientales. El Tundama (Duitama), trato de hacerlos regresar a la sabana, quiso atraerlos hacia él y fracaso. Como alternativa para alejar a los españoles de los Llanos, les dieron un más grande señor, les dieron AL TUNJA .

Simón pagina 231 tomo 3 ...No dieran en poco precio el general y soldados las esperanzas de que se llenaron con la nueva que les trajo el capitán Valenzuela de la vista que había dado a la tierra llana que se le descubrió por entre las dos sierras a la parte del levante, porque como estaban mal contentos de la tierra que pisaban por no haber hallado aún en ella las riquezas que deseaban, entendieron, no se con que fundamento, que allí en aquellos llanos se las tenían guardadas a montones.-Pienso que llevados de unas falsas noticias que habían comenzado a volar por los puertos de tierra firme, de que había unos grandes llanos en los nacimientos de aquellos grandes ríos Orinoco y otros que había días estaban descubiertas sus bocas y entradas en el Mar del Norte de quien tan largo dejamos tratado en la primera parte, donde publicaba la lisonjera fama había insuperables riquezas, por donde no solo nuestros conquistadores estaban cebados para irlas a buscar, por haberles dado en las orejas estas nuevas en Santa Marta, sin otros muchos que al humo de esto han intentado estos descubrimientos de estos llanos, donde llevando pensamientos de aumentar sus caudales, han venido a perder los que tenían y con ellos la vida, sin haber hallado hasta hoy otra cosa ninguno de los que han entrado en estos llanos, que parece no se descubrieron sino para sepulcro de españoles, pues tienen tantos en sí sepultados con las haciendas que en ellos han metido ganadas en buenas tierras

Y es el encanto de estas tan grande, que con avisarles a voces la experiencias de los mal que a todos los que entran en ellas les sucede, pues hasta hoy ha dejado hombre de salir perdido de ellas, caso que por muy buena suerte salga con la vida, cierran los ojos y oídos a todas estas desgracias que se ven y venlas algunos hombres y aún entre ellos, castigados algunos con la experiencia, y todavía porfían en sus descubrimientos, como hemos visto largamente en nuestra primera parte y veremos más adelante. El general, sabidas las nuevas del descubrimiento de las minas
y llanos, corrió a copar sus deseos en tomar entera noticia de lo uno y e lo otro....

Texto castellano antiguo
texto castellano antiguo

En ese tiempo no importan a Jiménez de Quesada los Alcázares, la dimensión de los pueblos y su organización, la muestra de "orden y policía" encontrados, el oro recibido como ofrenda o rescates para hacerlo desviar su ruta Sur.

No se detuvo a indagar por el regente, o regentes de las poblaciones que dejaba atrás; las tribus Guane, las Tinjacá, Tunjas y finalmente los Bogotá. Atravesó poblados grandes como Moniquirá Tinjacá, Guachetá, Lenguazaque, Suesca, Nemocón, Zipaquirá, Cajicá, Chia, Suba, Engativá, Bogotá, sin parar.

Mapa ruta Jiménez de Quesada esmeraldas

Tampoco importan las minas de esmeraldas descubiertas nada lo mueve a poblar y asentar Real desde ellas quiere salir al Llano, las circunstancias lo obligan a postergar su meta se entera de los tesoros del Tunja, va por ellos, sabe que han sido escondidos la gran mayoría casi la totalidad de los de Yraca (Sogamoso) y la existencia de grandes riquezas en poder del Tundama pero no las busca.

El descalabro económico en la sabana es grande pero Quesada no quería comerciar ni poblar aunque reconoce la perdida. Llegado Quesada al cercado de Bogotá y posteriormente estaba sin conocer la existencia del Tunja y siguió así mucho tiempo, no fueron suficientes las enemistades de Tunja con Bogotá para hacer que estos pueblos traicionaran al enemigo, tal vez por proteger al Imperio y se respeto.

texto castellano antiguo
texto castellano antiguo

Simón. pagina 227. Tomo 3 .....Estas enemistades de estos dos reyes se les escondieron por muchos días tan del todo a los nuestros, que ni una pequeña centella de ellas se traslució, ni andando entre los bogotaes, ni entre los tunjas, ni aun oyeron este nombre del Tunja en algunos días que estuvieron después en su jurisdicción y pueblos, sino que entendían los nuestros ser todo del Bogotá...

Piedrahita. pagina 116..Las cargas del oro y joyas, que por todas partes se recogieron en el patio desde las seis de la noche, fueron tantas, que á cosa de las nueve, en que se acabó el saco (con no haber entrado en Tunja con quince mil castellanos cabales) se hizo en ellas un montón tan crecido, que puestos los infantes en torno de él, no se veían los que estaban de frente los que se hallaban á caballo apenas se divisaban, como lo afirma el mismo Quesada en el capítulo nono del primer libro de su compendio historial del Nuevo Reino, donde poco antes de lo referido pone estas palabras: Era cosa de ver ciertamente, ver sacar cargas de oro á los cristianos en las espaldas, llevando también la cristiandad á las espaldas, poniendo las cargas en mitad del patio, y lo mismo en lo de las esmeraldas que entre las joyas de oro se hallaban. Y en el fin del mismo capitulo remata diciendo que si los nuestros hubieran guardado las mantas de algodón finas, y la infinidad de sartas de cuentas que hallaron, para rescatar con ellas después entre los indios, es cierto que les hubiera valido más oro que cuanto vieron junto en el montón del cercado, por ser aquellos dos géneros tan estimados de los señores Mozcas para el arreo de sus personas, que los tenían por su principal tesoro; pero que ignorantes de ello entonces los españoles, lo repartieron todo después entre los indios amigos...

Viaja a Neiva pensando son los Llanos; regresa a la sabana y se produce el encuentro de los tres conquistadores, se suscita la controversia y no tiene mas alternativa que proceder a la fundación de Santa fe y dejar ordenado antes de partir a España la fundación de dos poblaciones más.

Fernández de Oviedo pagina 86 ...Vista la mala disposición de salir a los llanos, el dicho teniente determinó de salir a ellos y descubrirlos con ciertas lenguas que tuvo, dejando el real en la tierra de Tunja, mandándoles que fuesen a la tierra de Bogotá. E fue la vuelta dellos, tomando la demanda por otra parte que los descubridores habían ido; y volvió por la tierra de Bogotá, y llegando a un cacique sujeto al dicho Bogotá, que se llama Pazca, tuvo nuevas cómo de allí a ocho jornadas de despoblado, había una tierra que se llama Neiva, muy rica, donde los indios sacan el oro debajo de tierra; y los indios de Asca les llevan la sal y otras cosas de contratación, y rescatan con ellos oro, y dicen desde allí aparecen los llanos. E así el teniente, con la dicha nueva, tomó la vía de la dicha Neiva, y fueron allí con mucho trabajo de mucho frió e hielos que hay en el camino y tierras despobladas. Llegados allá, vieron una tierra llana, aunque no era la que desde las minas se parece, porque es el valle del río Grande que sale a Sancta Marta; y como el valle en algunas partes ensancha la tierra, parecen llanos, e hay sierras de la una parte y de la otra. E los otros llanos son las vertientes otras de la sierra en que estamos, a la parte do sale el sol....

Los Bogotá, los Chocontá, Los Tunja, Los Sogamoso, Los Tundama, Los Choachí, Los Guatavita, Los Ubaque (Cáqueza linderos del Llano) "no conocían" camino al Llano "ni sabían de su existencia", los de Fosca, Pazca y Fusagasugá tampoco, el respeto a los Omeguas es claro así como su fidelidad a ellos pues jamás los denunciaron. El Tunja desvió a Jiménez de Quesada mandandolo a Neiva; (dice el cronista) "fue muy grande su decepción en el valle de las tristezas cuando se dio cuenta de que era un gran valle lo de Neiva, y no los llanos que tanto quería encontrar" .

Ninguna comunidad de lengua Chibcha "conocia los llanos", pero las tribus llaneras si conocían los caminos a la sabana, es lo dicho en la crónica y que existía un amplio comercio sobre todo de sal y algodón.

Aguado. página 790 ..Y también como la tierra es tan calida que jamás se siente frío en ella, aunque sea tiempo de muchas aguas, no hay rigor de frío que les compela a abrigarse como a otros indios de tierras frías, como son los de Santa fe, Tunja y Vélez, que aunque en los naturales moscas no se coge ningún algodón, ellos por abrigarse y tener con que cubrir sus carnes lo traen destos llanos y gente que junto a ellos habitan..

Se ha escrito mucho sobre lo poco que logra nuestro conquistador de la Corona Española, ese hombre culto y soñador consiguió del Rey lo que quería: la mas preciada de las Gobernaciones; tenía esa sola y conflictiva ilusión, el sueño de Jiménez de Quesada solo se perturbaba por los llanos del Meta, su deseo por el Dorado se encuentra varias veces tratado por todos los cronistas. No lo encuentra, pero triunfa en parte cuando consigue (al fin) en 1569 la propiedad legal de ese territorio.

Territorio concedido a Jiménez de Quesada

Simón. pagina 461 tomo 4

....No se quitaban los valientes deseos que tenía el mariscal don Gonzalo Jiménez de Quesada de acrecentar nuevos descubrimientos a los que había hecho en el Nuevo Reino de Granada, engolosinado con los buenos sucesos que había tenido en ellos. Y así el año de mil y quinientos y sesenta se determinó pedir en la Real Audiencia de Santa fe licencia, por la que había enviado el Rey para que las Audiencias tuvieran facultad para enviar capitanes a nuevos descubrimientos, se la diesen para hacerlos en las provincias que moran al sur, e inclinadas al este a las espaldas del Nuevo Reino, con titulo de provincias del Dorado que es el nombre que ha traído y trae a muchas cabezas desvanecidas, como dejamos visto en la primera parte y en otras de estas.

Alentó estos deseos del mariscal las grandes noticias que sobre las que en esa tierra se tenían, salieron acrecentando cuando entraron en este Reino desbaratados de su jornada, don Pedro de Silva y el capitán Diego Soleto dándolas de grandes poblaciones de indios políticos, con curiosas huertas y sementeras y árboles fructíferos y peregrinos, temples saludables y sobre todo de grande abundancia de oro y plata. (Primera expedición de Silva) Todo lo cual no sólo al mariscal, sino a otros muchos capitanes. alzó los pensamientos a ir en su demanda, como de hecho lo intentó el capitán Pedro Rodríguez de Salamanca, aunque la pretendió a titulo de entrar a buscar no se que españoles que echo a volar la fama había en aquella tierra de los que se habían perdido del gobernador don Diego de Ordaz, que también sirvió esta pretensión de emulación para que intentara lo mismo el mariscal Quesada el cual, con los deseos que traía de esto no sólo lo procuró en la Real Audiencia, pero también despacho la negociación, pretendiendo se le hiciese merced que fuese gobierno lo que descubriese, al Real Consejo y al Rey en su persona. El cual, mirando con otros ojos que hasta allí los grandes servicios que le había hecho el mariscal Quesada, no solo le concedió la conquista que pedía por una Real Cedula que se le despacho en El Escorial, a diez y ocho de noviembre de mil y quinientos y sesenta y ocho, pero también le hizo merced de despacharle otra juntamente, en que le daba el titulo de adelantado del Nuevo Reino por toda su vida, como lo gozó hasta su muerte.

..Hízosele merced, de cuatrocientas leguas en Cuadro del termino de su gobierno entre los ríos de Pauto y Papamene comenzando a contarse desde la espalda del Nuevo Reino, sin que entrasen en las gobernaciones de don Pedro de Silva y Diego Hernández de Cerpa. Que de esto fuese gobernador por toda su vida y la de un hijo o heredero suyo que el nombrase, con mil ducados de quitación, pagados de las rentas que perteneciesen a su Majestad en lo que conquistase, y que si cumpliese con lo capitulado, se le daría el titulo de marques de la misma tierra de su conquista para el y su hijo o heredero, pero sin ninguna quitación. Concediéronsele veinticinco leguas en cuadro, pobladas de indios, en una o dos parte donde él las escogiese para él y sus sucesores perpetuamente...

Tanto cronistas como historiadores posteriores no le dan la debida relevancia a esta gobernación concedida a Gonzalo Jiménez de Quesada no obstante la dimensión de lo adjudicado y las considerables prerrogativas y beneficios incluidos en la capitulación. Pero la corona española capitula al mismo tiempo con Silva y Serpa los cuales llegaron a América en 1569, año en que se le cedió en Santa Fe el territorio al Adelantado Jiménez de Quesada que comprendía esas dos gobernaciones.

Simón pagina 346 tomo 2 ......Tomó, (Pedro de Silva) la vuelta de castilla el año de mil quinientos sesenta y ocho, con intentos de sacar licencia del Rey para la conquista de aquellas tierras. Y poniendo veras en ello, a que le favoreció mucho don Diego de Córdoba, se le despacharon recados en el mismo año en Aranjuez, a quince de mayo, con las condiciones siguientes: Que luego el mes de septiembre siguiente había de tener en la ciudad de Cádiz o en la villa de Sanlúcar cuatro navíos, los dos de a doscientas toneladas y los dos de a ciento, bien pertrechados de gente de mar y jarcias, en que había de embarcar para la jornada quinientos hombres, los ciento labradores y los demás soldados. Y que se procurase fuesen los ciento casados, todos con sus armas, arcabuces, ballestas, rodelas y municiones, y seis clérigos de los de la Compañía de Jesús, y todos los bastimentos necesarios para un año, para toda esta gente, con quien el había de ir en persona para el mejor gobierno hasta llegar a las provincias de Omaguas y Omeguas y el Quinaco y otras sus circunvecinas, en la distancia de trescientas leguas que se le señalaban de gobernación, a quien le daban por nombre la Nueva Extremadura. En todo lo cual había de ir descubriendo en nombre del Rey, haciendo para ello autos y diligencias necesarios.....

El mismo día, mes y año, y en la misma parte y con las mismas capitulaciones se le despacharon recados al capitán Francisco Hernández de Serpa, para otra gobernación que comenzara, como hemos tocado, desde las bocas del drago y subiera el río Orinoco, comprendiendo las provincias de Guayana y sus convecinas, con distancia de trescientas leguas y titulo de La Nueva Andalucía de donde se le dieron de gobernador, y si cumplía con los conciertos de adelantado. Ambos estos dos capitanes hicieron de leva gente a una para estos intentos: el Serpa en otras partes de Castilla y el don Pedro en Extremadura y La Mancha, que con voz ambos de que emprendían jornadas para el Dorado. les fue fácil, no solo la que se le había dado licencia, pero pudieron dejar despoblada a España. Que tal y tan nociva ha sido esta voz del fingido Dorado para toda ella, como cada hora lo vamos echando a ver y lo veremos mas adelante.

El gobernador Serpa

Llega a Cumanagoto; desembarca, entra en el río Orinoco y muere en el primer encuentro con los indios junto con más de cien españoles, quedando terminada esta jornada lo mismo que la gobernación a él concedida

Pedro de Silva

Llega a la sabana de Bogotá en 1567 sin ser el titular de la expedición con la que arribó, trató de conseguir regresar a los territorios Omeguas desde Santa fe de Bogotá y no consigue la gente ni medios para llegar a ellos, desde Bogotá viaja a España y regresa con la concesión de la gobernación. Este seria su segundo intento de dar con los Omeguas o El Dorado y el primero como titular además de Gobernador. Entra en los Llanos Venezolanos donde termina esta segunda aventura por causa de las múltiples deserciones, como se ve en la trascripción de este segundo viaje que se encuentra en el capitulo Pedro de Silva.

Regresa a España y vuelve a América con una sola nave y 170 hombres, es su tercera entrada en busca de El Dorado, la empieza esta vez por la ruta del Orinoco y muere en una embestida de los indios a ciento cincuenta kilómetros aguas arriba de este río.

A la muerte de Jiménez de Quesada (1579) lo hereda su sobrino Antonio Berrío quien se hace cargo del extraordinario y extenso territorio 1583. Ver la cultura omegua

Simón pagina 507 tomo 4 Llegando la nueva de la muerte del adelantado don Gonzalo Jiménez de Quesada a la ciudad de Granada en España, donde residía Antonio de Berrío, y como le dejaba el adelantado por su heredero y sucesor de su gobierno de Pauto y Papamene, haciendas, encomiendas, por estar casado con doña Maria de Oruña su sobrina, hija de su hermana doña Andrea, dispúsose luego el Antonio de Berrío el pasar a las Indias con toda su casa, mujer e hijos. Y habiendo llegado al Nuevo Reino el año de ochenta y tres tomando posesión de encomiendas y hacienda.

Y supuesto que ya no había estorbo con la gobernación de Diego Hernández de Serpa ni de don Pedro de Silva, por haber tenido el fin que hemos visto, que eran las que podían estorbar el no correr estas cuatrocientas leguas hasta el mar, como lo dicen los recados del gobierno del adelantado Quesada, su sucesor Antonio de Berrío se fue alargando por ellas. Y habiéndolas ido descubriendo desde el Nuevo Reino de granada con gente de él, pobló las dos ciudades dichas y quedaron comprendidas en su gobierno por nuevas capitulaciones que se hicieron con el Rey Felipe II, alargando una vida más en el gobierno

Antes de su muerte Quesada intenta encontrar de nuevo el Dorado

Simón pagina 498 tomo 4 Capituló lo primero con él (Jiménez de Quesada con Olalla) que, como su teniente de gobernador y capitán general pudiese hacer la gente que le pareciese convenir para que surtiese los efectos que se deseaban en las conquistas y jornadas. A la cual estuviese obligado a salir con todos los pertrechos de guerra necesarios, todos a su costa, dentro del año siguiente de setenta y nueve -y- que si en ese tiempo no salía, la capitulación fuese nula.

..Otras muchas capitulaciones al modo de estas se asentaron entre los dos, que presentadas en la Real Audiencia con intentos de que las confirmara el año de setenta y nueve y a primeros de marzo, se le respondió se consultaría a Su Majestad en persona sobre ellas. Y en la dilación que hubo en esto, no la hubo la muerte de quitar la vida al adelantado este mismo año, a la mitad de el con que nada de estos asientos surtió efecto y así tomó el Olalla la que luego diremos en el mismo año..

Laguna de Cocuy
Laguna de la Plaza en el Páramo del Cocuy, imagen de camaralucida.com.

Gonzalo Jiménez de Quesada pidió para sí la encomienda de Chita y el Cocuy, la más áspera y estéril tierra de todas las que se repartió a los primeros conquistadores que llegaron con él a la Sabana de Bogotá habitada por los indios Laches.

Por su territorio desapareció el Predicador y era la tribu a la que le atribuían los españoles el más cercano contacto con los habitantes de los llanos en ese momento y por las que sé decía llegaban las maderas, plumas, algodon y mercaderías de ese lugar.

Anota Aguado que las paredes de las casas de los Laches eran de piedra toscamente labradas y los techos de paja. En figura altos de cuerpo, en vestuario supersticiones de religión y lenguaje eran muy diferentes a los Muísca

Piedrahita. pagina 10.. (Los laches) ... Los Laches a quienes divide el rió Sogamoso de los estados y Tierras del Tundama en las provincias de Tunja, y corren por páramos y tierras cálidas hasta confinar con los Tammez y provincia de los chitarreros...Como entre los Laches todo lo trabajan las mujeres, sin que haya ocupación ni ejercicio fuera de la guerra, á que no resista la ociosidad con que viven, y ambición que tienen de estar bien servidos; tenían por ley que si la mujer paria cinco (?) varones continuados, sin parir hija, pudiesen hacer hembra á uno de los hijos á las doce Lunas de edad; esto es, en cuanto a criarlo é imponerlo en costumbres de mujer: y como lo criaban de aquella manera, salían tan perfectas hembras en el talle y ademanes del cuerpo, que cualquiera que los viese, no los diferenciaba de las otras mujeres, y a éstos llamaban Cúsmos, y ejercitaban los oficios de mujeres con robustecidad de hombres; por lo cual en llegando á edad suficiente, los casaban como á mujeres, y preferíanlas los Laches á las verdaderas, de lo que seguía que la abominación de la sodomia fuese permitida en esta nación del Reino solamente, que se continuó hasta despues de fundarse la Real Audiencia en SantaFé, que procedió al remedio de semejante maldad, (Debían de ser pocos según la costumbre citada ¿para que una ley por tan poca cantidad? o disfrazo Piedrahita la cuenta de 5 hijos varones) haciendoles usar de los oficios de hombres y obligándoles á vestirse como tales; aunque jamás se vio que alguno desmintiere con el traje varonil la costumbre en que estaba connaturalizado desde pequeño. Tal era el melindre con que se ponían la manta y los que demostraban en los visajes al tiempo de haber con otros hombres; y si morían los lloraban así hombres como mujeres, llamándolos en sus endechas malogradas y desdichadas, y otros epítetos usados con las mujeres verdaderas.

Adoraban por Dioses á todas las piedras, porque decían que todas habían sido primero hombres y que todos los hombres en muriendo se convertían en piedras, y que había de llegar el día en que todas las piedras resucitasen hechas hombres.

Adoraban también á su misma sombra, de suerte que siempre llevaban á su Dios consigo y viéndolo, como hiciese el día claro; y aunque conocian que la sombra se causaba de la luz y cuerpo interpuesto, respondían que aquello lo hacia el Sol para darles Dioses .. Y si para convencerlos les mostraban las sombras de los árboles y de las piedras, nada bastaba; porque á las primeras tenían por Dioses de los árboles y á las segundas por Dioses de sus Dioses, tanta era su estolidez y desdicha.

Luis Galvis. página 201.... Sí fue como Gonzalo Jiménez de Quesada, y después su hermano Hernán, salieron presurosos en busca de de la Casa de Sol, celebre adoratorio situado en un lugar desconocido del territorio perteneciente a los indios Laches, sodomitas, bárbaros y crueles, donde según la tradición, en cuevas misteriosas e ignoradas, reposaban los cadáveres momificados de los indios principales con el vientre repleto de riquezas, pues oro y esmeraldas poseídos por aquellos durante su vida depositaban sus jeques, después de extraerles las entrañas, celebrando secretas ceremonias. En vano buscaron los tesoros, pues los indios ladinos contaron a los exploradores, como los habían trasladado a otro paraje repuesto y mas seguro. De esta manera, alentados por la codicia, caminaron por toda la serranía, dejaron atrás los infecundos paramos, llegaron a los pueblos de Chita y el Cocuy, para tocar después con el valle de Tequiano, lindero occidental de la comarca poseída por aquellos pobladores libidinosos

Perdida la esperanza comenzaba Hernán Pérez la primera jornada de El Dorado, pero antes de internarse por las montañas de los Choques, colmadas de humedades y penumbra, hizo una segunda y desesperada correría encontrando la famosa Casa del Sol, abandonada; mas no por eso acabóse la ambición, pues según algunos la remota ilusión de dar con los tesoros fabulosos guardados por las momias, como en humanos cofres de hueso y pellejo, indujeron a su hermano, el fundador de Bogotá, a solicitar la encomienda de Chita, poseída hasta su muerte, heredada después por los Berrios

Luis Galvis. pagina 209 .....No por eso se acabó la ambición por los tesoros de la famosa Casa del Sol y aún pensamos que la esperanza de dar con ellos seria una de las razones que movieron al propio don Gonzalo Jiménez de Quesada a solicitar y obtener la encomienda del pueblo de Chita, que el poseyó hasta su muerte, y luego pasó en herencia a los Berríos, sus sobrinos.

Para continuar dirijase a: Nicolás de Federmán

Index de: El Dorado tras la cultura Omegua

La cultura Omegua
Presentación, primeras crónicas, testamento de Jiménez de Quesada, inicios y fracasos de las expediciones
Las expediciones
Que se hicieron en su búsqueda, donde se encontraba y los primeros contactos con la cultura
Felipe de utre Descubre los Omegua, su ruta nos enseña claramente el lugar
El Imperio
Y su intervención sobre el paisaje legándonos kilómetros de montículos
Sebastián de Belalcazar
Capitán de los Pizarro que busca el Dorado
Gonzalo Jiménez de Quesada
Adelantado del Nuevo Reino de
Granada

Nicolás de Federmán
Conquistador Alemán, que llega a la sabana buscando El Dorado

Pedro de Silva
Contacto con los Omegua

Las esmeraldas
Son la prueba reina de un contacto con América pre Colón
Las amazonas
No son un mito, fueron una realidad de nuestro continente
los Chibchas
De la sabana de Bogotá
los tunjas
Y la religión de la sabana
conclusión
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