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El cometido de estas páginas:

Es lograr se adelanten el estudio y exploración de los territorios denunciados y se divulguen los hallazgos que se causaren dentro de ellos.

Se esclarezca la ubicación real de las tribus que se encontraban en el camino de las distintas expediciones.

Y reparen las academias los errores cometidos en siglos pasados que aun perduran, pues son funestos para la arqueología presente y futura del Perú, Ecuador, Brasil, Venezuela y Colombia.

La difusión de este sitio logrará sacar adelante las verdades expuestas.

El contenido y reproducción de los artículos se tratarán según el copyright internacional.

El correo que ustedes envían es un gran soporte y muy pero muy valioso estímulo para continuar con este cometido y alcanzar estas metas.
Gilda Mora

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LAS ESMERALDAS

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Esmeralda en bruto01

Las imagenes de las esmeraldas son tomadas de mindat.org .

Colombia tiene un recurso natural muy especial; con él se podría probar un intercambio comercial entre el Continente Americano, Europa y África anterior al descubrimiento de Cristóbal Colón:

Las esmeraldas colombianas son únicas en el mundo.

Su procedencia puede ser comprobada a través de análisis sencillos, sin embargo para nadie es necesario, los joyeros y comerciantes en piedras preciosas en todo el planeta compran y venden nuestras esmeraldas por reconocimiento visual en sus distintas calidades e intensidad de color. Las esmeraldas africanas son de un tinte petróleo negruzco y se distinguen de las colombianas con gran facilidad.

Los sacerdotes cronistas se declararon expertos en el conocimiento y procedencia de las esmeraldas; no es absurda ésta especialización en los jerarcas de la iglesia, las piedras y los metales preciosos fueron y son el medio de ornato de las imágenes y elementos de culto de la iglesia. Es de todos conocido que las joyas más valiosas de nuestra cultura católica están representadas en las coronas, custodias y ajuares que se encuentran en los templos de todas las comunidades religiosas en todo el mundo.

Los soldados, los frailes y los capitanes españoles conocían las esmeraldas y su valor. No era un artículo nuevo para introducir al mercado europeo, el elevado precio que tenían en Europa antes de su descubrimiento en Colombia produjo un gran alborozo en la gente de Jiménez de Quesada, en la monarquía y en toda la población española cuando se dio a conocer este hallazgo.

Presumo por esto que si se hiciera un estudio de las esmeraldas que están en los museos de Europa, África, Asia, el Vaticano, templos y bienes de ordenes religiosas, joyas y coronas reales, ofrendas funerarias arqueológicas de esos continentes anteriores al descubrimiento español de las minas colombianas.

Se tendría que reestructurar la historia.

Al ser único este mineral en el mundo y su procedencia sin discusión debido a esa única configuración química, es incuestionable este elemento como probatorio de ese intercambio de algún-os lugar-es de las otras partes del planeta, con América

El avalúo de las joyas por demás valiosas de la antigüedad que en muchos casos tienen nuestras piedras, deben de incluir los certificados de que son esmeraldas las piedras examinadas y valoradas, solo falta a los investigadores sobre los contactos PreColón con América que quieran obtener la prueba Reina de ese contacto, pedir los avalúos en cada museo donde se encuentren estas joyas para obtener la plena prueba del mismo, como un ejemplo de lo dicho: En una conversación que sostuve hace algún tiempo con un experto evaluador me confirmó que en la corona de Irán elaborada sobre los 600 D.C las esmeraldas son de Colombia y de gran valor.

Tampoco tiene discusión la misma procedencia colombiana de las esmeraldas halladas dentro de los pueblos de Sur, Centro y Norte América, en especial las encontradas a los aztecas por Cortes y la gran cantidad que poseían los Incas, que fue tanta que los españoles supusieron existir minas en el Perú y Ecuador. Veamos lo que dejaron escrito sobre ellas los cronistas

(Piedrahita. p 107)....que tan amantes se mostraban los españoles y de cuyo descubrimiento justamente pudieron quedar vanagloriados, pues dieron á su Rey minerales que no se sabe haya otro que los tenga, ni en otras partes fuera de Muzo y Somondoco......y aunque también se dice que la nación Portuguesa en el oriente las adquiere por rescate del Reino de Narsinga, donde hay minerales de ellas, con todo eso, ninguno de los extranjeros que allá contratan dice haberlas visto, y las que me han enseñado en esta Corte algunos mercaderes de Portugal, diciendo ser de Oriente, siempre me han parecido ser de Muzo, y no de las mejores, en que pienso no haberme engañado, como quien tiene bastante conocimiento de ellas..

Mapa localización de las esmeraldas en Colombia

Carta a Cristóbal Colón.

(repetida; para resaltar con ella este concepto)

..Que la vuelta del equinoccio son las cosas grandes y de precio como piedras finas y oro y especias y drogaría;.......... y esto es lo que yo puedo decir acerca de ésta por la mucha plática que tengo en Levante, Al Caire y Damas, y porque soy lapidario y siempre me plugo investigar de aquellas partes desos que de allí vienen, y de que clima o provincia traen dichas cosas; y lo que mas pude sentir de muchos Indos y Árabes y Etíopes es que la mayor parte de cosas buenas vienen de región muy caliente..

Simón. tomo 4. páginas 417-418..Las cuales minas han sido tan ricas de muchas y lucidas piedras, que se ha llenado el mundo de ellas y aun hecho bajar de la cumbre en que estaban, a pequeños precios las que antes de estos descubrimientos eran de estimable valor.......

Mi teoría es que la nación Omegua cabeza del Imperio dominó la explotación y comercio de las esmeraldas, la geografía nos muestra al territorio minero de Chivor, este territorio desagua a los llanos por el río Upía hasta encontrar el río Metica, La unión de estos dos ríos conforman el gran Meta.

No existe en las crónicas una sola anotación del comercio de las esmeraldas hecha por las tribus de la sabana y cualquier indicio a favor hubiera quedado consignado. Los españoles conocieron la existencia de estas piedras en suelo americano a los inicios del descubrimiento en posesión de las tribus del caribe colombiano, también fueron halladas en las tribus caribes del Orinoco donde se comerciaban o por lo menos se trasportaban las esmeraldas siete años antes de la llegada de los españoles a la sabana de Bogotá.

Simón. pagina 253. tomo 1. Algunos días antes que llegara el comendador don Diego de Ordás (año1530) a este golfo y bocas del río Marañón (Orinoco ver menú el viaje extraordinario de los Marañones), se había cogido por allí cerca una canoa con cuatro indios y hallado entre ellos dos piedras de esmeralda, la una tan grande como la mano. Y preguntado donde se hallaban de aquellas, respondieron que a tantos días o soles yendo el río arriba, había una peña de donde se cortaban aquellas piedras, que mas pareció embuste que otra cosa, si bien pudo ser hubiese por donde decían....

Simón pagina 403. tomo 3 Las esmeralda fueron siempre buen género en ellos porque las estimaban para sus galas y santuarios, de que andaban gran numero en la tierra, por haber sido abundantes de ellas en sus principios las minas de Somondoco, de donde las sacaban a la sazón que entraron los españoles y se comunicaban entre los indios de tierra fría, porque de las de Muzo participaban poco, por las sangrientas enemistades que había entre ellos y los mozcas; si bien por los contratos y rescates que había entre los unos y los otros, no obstante sus enemistades les venían muchas de ellas...

Respecto a la pertenencia de las minas del Somondoco no se pusieron de acuerdo los cronistas, la ubicación geográfica de las minas y contorno, descarta la nacionalidad Muísca de sus habitantes. El rió Chicamocha que nace frente a Siachóque y pasa entre Sogamoso y Tibasosa era la frontera Muísca y Lache.

Aguado dice en el libro tercero capitulo séptimo:

... con ciertos españoles, que fuesen y viesen las minas de las esmeraldas, si era verdad que las había, como los indios le habían dicho, las cuales halló en la provincia y señorío de un cacique llamado Somendoco, el cual y sus sujetos reconocían al señor de Turmequé... En la nota a pie de página se lee esta aclaración:

Las palabras "reconocían al señor de Turmequé" están añadidas y escritas entre líneas. En el texto hay unas palabras tachadas e ilegibles.

Piedrahita y Simón apuntan que la provincia y señorío del cacique Somondoco reconocían a Turmequé como señor pero el acucioso Dominico Fr. Alonso de Zamora aclara la "confusión" y contradicción en que se encontraron los primeros cronistas.

Ganga de esmeralda

LOS TEGUAS

Zamora. pagina 33 Las esmeraldas de este cerro de Ytóco (en Muzo) han hecho olvidar las de Somondoco en la Nación de los Teguas, cuya vistosa hermosura sobre fondo amarillo fue el tesoro de los Indios antiguos, y el verde que llenó de esperanzas á un Carlos V. en la primera manifestación, que le hicieron los conquistadores de este Nuevo Reyno...

Zamora. pagina 155. ...A la provincia de Tenza, que baña el famoso rió llamado Garagoa, ya pisada por los Españoles, cuando entraron en demanda de las minas de esmeraldas, que hay en Somondoco, Pueblo de esta Provincia, se aplicaron por orden del Provisor de los Padres Fray Bernardino de Figueroa, y Fr. Gaspar de Estremera. Esta apartada de esta Ciudad de Santa Fe treinta leguas, y veinte de la de Tunja. Por retirada del comercio ordinario se llama el Rincón de Tenza a que se entra por el Boquerón de Macheta: pueblo, que con los de Tirivita, Garagoa, Guateque, Suba, y otros era habitada de innumerables Gentiles, que vivían fuera de la sujeción de los Reyes de tierra fría, con grandes comodidades, por la abundancia de semillas, que produce la fertilidad de sus países, y muy poderosa, por la riqueza de sus esmeraldas, Por ser tan frecuentado el trato, que tenían de ellas, tuvieron estos Religiosos mas facilidad de interpretes, para darles las primeras luces del Evangelio, en que las de su celo, se empleaban en enseñar a los que ya bautizados entraban al trato de las esmeraldas con los Españoles..

Piedrahita. pagina 107 ....Y atravesaron las asperezas inaccesibles de la provincia de los Teguas, diferentes en traje y lengua de los Mozcas....

Esta cultura en la fecha se encuentra sin demarcar. En algunos mapas donde se delimitan los territorios Muísca están incluidas las poblaciones mencionadas por Zamora como Teguas.

Haciendo un recorrido parcial y superficial por algunos de estos lugares se puede apreciar que la región de Tibirita, Manta, y Machetá, esta totalmente dividida por muros y cercos en piedra formando terrazas además de innumerables ruinas de columnas llamadas en la región brancas, también se encuentra construida en piedra la canalización de quebradas y pequeños manantiales en extensiones desmesuradas. La calidad y cantidad de estos muros y cercos de piedra hacen descartar obras efectuadas por colonizadores de épocas posteriores a la precolombina, que si se admiran y respetan en países como Méjico y el Perú.

De la cultura Tegua como tal, sus costumbres, usos, y religión, no existen en la crónica mayores referencias.

Nos queda de ellos por cuenta de Fernández de Oviedo de que eran grandes y temidos herbolarios y de Simón que vivían más de 100 años, su nombre y fama en estas practicas ha prevalecido en Colombia hasta estos tiempos de tal forma que Tegua significa para nosotros en la actualidad, la persona que practica la medicina sin licencia .

Los españoles debieron conocerlos a cabalidad por el trato y comercio de las preciadas esmeraldas, es inquietante el silencio de la crónica respecto a los Tegua, esto mismo deja filtrar e intuir la sujeción de esta tribu a una cultura superior a los regentes de la sabana tema tabú para los cronistas posteriores al descubrimiento detractores acérrimos del Imperio.

Piedrahita. pagina 42. ...Concluidas las exequias y reconociendo el General Saquezazippa con el Estado de los Uzaques, que a Thysquezuha, Cacique de Chía, que había gobernado en ausencia de Neméquene su tío, le pertenecía el reino por sucesión legítima, lo aclamaron luego Zipa y colocaron en su real trono de la corte de Bogotá, precediendo los juramentos y cumplidas las condiciones que por estilo inmemorial de sus mayores observan en semejantes funciones. Pero éste, no olvidado de la muerte de su tío, ni menos heredero de su reino que de su ambición, apenas se vio en la cumbre de la majestad cuando propuso la venganza de los agravios recibidos: que por agravios tienen los príncipes soberbios todos los reparos que los menos poderosos aplican para defenderse de su tiranía. Hallábase con sus tropas casi enteras y no vencidas jamás, circunstancia que sirve de alma inmortal en el menor cuerpo de ejército, y habiendo tomado consejo de sus cabos convocó a cortes á todos los señores de su reino, mientras Saquezazippa con treinta mil hombres corría la provincia de Sutatenza, perteneciente al reino de Tunja, donde en pocos dias al espanto de sus armas y al riesgo de toda hostilidad, oyeron con respeto el nombre del Zipa las naciones de los Machetas, Zunubas y Tiribitas, sin que parase su ardimiento hasta bañar sus victorias en las corrientes del Garagoa, mientras el estruendo de sus guazabaras hacían eco en las esmeraldas de Somondoco; y su Cacique con los más poderosos de la provincia contribuia para el gasto del ejército, todo lo que bastó para que aplacado el ánimo de Saquezazippa desamparase el país, llamado de iguales empresas: porque celebradas las Cortes en que se resolvió echar el resto en la conquista de Tunja con ejército de setenta mil hombres á cargo del mismo General....

El Zipa Tisquesusa repelido por Somondoco y sus caciques ordena guiar a Jiménez de Quesada hacia las esmeraldas con pretensiones de llevarlo por el camino de Macheta que es el natural pues concuerda con las cuentas de solo cuatro jornadas desde Chocontá a Somondocoque declara la crónica.

Fernández de Oviedo. tomo 3. pagina 113. ..Fue la causa de este viaje un ardid de Bogotá, para echar los cristianos de su tierra y pasar el ruido a casa de su enemigo, y fue desta manera. Que como tenía entendido que los cristianos se holgaban cuando les daban oro y esmeraldas, no pudieron negar los nuestros su cobdicia, que se maravillaban cada día crescer la cantidad, y que cuanto más les daban, más querían del oro y de esas joyas, y que con gran atención preguntaban de donde se traían, y que hasta allí no se lo habían querido decir, envió a los cristianos doce indios el Bogotá, en secreto; y entraron por el real con provisión y con hartas esmeraldas, fingiendo en su habito (vestido) y con fingido cansancio y mucho polvo que traían que venían de luengo camino; y que eran de un cacique y señor que estaba ocho jornadas de allí, que habían oído decir que los cristianos habían venido a aquella tierra de Bogotá, y que preguntaban que de dónde sacaban o dese traían las esmeraldas; y que sabia que eran hijos del sol, y se lo quería descobrir. Y para eso venían aquellos indios, para decirles que a cuatro jornadas de su valle o población, estaba un señor ques señor de las minas de las esmeraldas, y donde aquellas piedras se sacan; e para esto los enviaron, para que los cristianos fuesen allá, Y en todo esto los indios decían verdad, porque Bogotá había mandado al cacique de estos indios, que se llama zozontá, (Hoy Chocontá) que enviase aquella embajada, para que por aquella vía el teniente y su gente saliesen de la tierra de Bogotá, como se hizo por entonces.

Simón. tomo 3. pagina 224... Y fue que, (Tizquesusa) industriando a una docena de indios de quien él tenía más satisfacción, les dijo: Yo os daré algunas esmeraldas de que los españoles son tan codiciosos, y con ellas y algunas comidas y mudado el traje iréis al general de ellos y fingiendo sois del pueblo de Chocontá, le diréis que vuestro cacique, habiendo sabido de su entrada, sus valentías y fuerzas, y que, según todos le decían, son mucho de estimar sus personas porque dicen que son hijos del sol, se hubiera alegrado si hubieran llegado por sus tierras para conocer tal gente y servirles en lo de sus fuerzas alcanzaran; pero ya que su fortuna no lo había permitido, allí les enviaba aquel pequeño presente de comidas y esmeraldas, de que había sabido eran aficionados, y que recibieran sus buenos deseos que los tenía de mostrar en casos mayores, como se vería si quisieron llegar a sus tierras, desde donde había pocos días de camino a donde se hallan esas piedras verdes. Y así se las enseñarían para que pudiesen haber muchas a las manos, ya que no estaban en su señorío. Que hacer esto, desde luego los hacía señores de los cerros, donde se hallan para que los tuvieran a su mando como él lo estaba con todos sus vasallos.

Luego que urdió esta traza el Bogotá, envió a avisar de ella al Chocontá para que lo supiese y no lo cogiesen de repente y desapercibido y echasen de ver los nuestros haber sido engaño, y que cuando llegasen a él, les diese guías para las minas de Somondoco, y tratase con ellos como si de él hubiese salido la traza..

Ganga de esmeraldas2
Texto castellano antiguo

Como se puede notar el traje de los Chocontá era diferente a los de Bogotá lo que hace posible que los pueblos de lengua chibcha independientes a estos dos reyes Tunja y Bogotá se extendieran un poco mas de lo que dejaron los cronistas establecido, por la situación geográfica de Chocontá esta inquietud esta mas allá de mera especulación pues los limites del Bogotá necesariamente debían estar un poco mas abajo de la actual población de Suesca, este hecho es significativo para la arqueología presente.

Simón. tomo 3. página 175 Y corriendo la misma fortuna, pasaron otras tres leguas a la gran población de Suesuca, que corrompido el vocablo por los españoles le llamaron Suesca, como hoy se llama. Aquí también, como en los demás pueblos, les recibieron con paz que pudo ser de más estima que otras partes, por tener los indios de aquel pueblo tan poca con los demás vecinos, por ser todos salteadores y forajidos. Y de ahí les venía ser belicosos, porque aquel pueblo de Suesca se fundó de hombres malhechores o, como dice el Malertiano Malfanes, que por sus maldades no cabían en sus pueblos. Y así, de una parte y de otra, se iban a recoger allí y vivir bajo el señorío de un cacique, el cual con sus indios inquietaba a sus vecinos como gente fragosa y acostumbrada en maldades. Por eso le pusieron por nombre Suesuca, que quiere decir cola de guacamaya, que es una especie de papagayo, la más hermosa ave y de más vivos colores que se han hallado en indias, porque así como la cola de la guacamaya es lo que más se mueve en su cuerpo, y que aunque está pegada a él parece cosa distinta de él, así a estos indios los tenían por gente inquieta y como apartada de los demás y que se vestían de varios robos que hacían como la guacamaya viste su cola de varias plumas. Conservan hoy estos indios su fiereza conocida entre los demás..

Mapa de la ruta que encuentra las esmeraldas

En Suesca elige dejar el General el grueso del ejercito cuando baja a Neiva y también en Suesca ya viejo tiene su casa de campo donde escribe su libro (perdido) titulado Los Ratos de Suesca.

El Chocontá decide otra estrategia distinta a la de Tizquesusa y ocultar las minas pues la ruta natural al valle de Tenza que fue y es la de Machetá es desviada y los nuevos guías suministrados por Chocontá llevan al ejército hacia Turmequé (muy arriba).

texto castellano antiguo

En Chocontá se altera la ruta y se esconde al español el territorio de Machetá, Tibirita, Manta y Guateque pues son bajados por el otro lado del cañón del Garagoa (el nombre original era Garagua) haciéndoles dar la larga vuelta que pueden apreciar con el mapa, ya en Turmequé (Cacique del Tunja) llevan a los españoles con el Somondoco y este reconoce al Turmequé como señor, quien era cacique inferior a él (por el valor de las esmeraldas dentro del mundo precolombino) y no al Tunja como debiera ser si hubiera sido súbdito de los señores de la sabana, irregularidad que los posteriores cronistas aceptaron de buen agrado.

Los pueblos Chibcha le estaban ocultando a los conquistadores la existencia del Tunja y el Sogamoso hasta ese momento, Turmequé guió lejos de ellos a los españoles, estos desconocían las divisiones político religiosas de los habitantes de la tierra fría y así quedó establecida la división territorial en esos tiempos punto final para completar la estrategia indígena de escamoteo de sus reales gobernantes.

Fallado el intento del Chocontá en detenerlos dandoles burundanga:

Piedrahita. pagina 106 .....descubrieron a Chocontá.. Aquí sucedió un caso gracioso, aunque por lo extraño de mucho pesar para todos mientras ignoraron la causa; y fue que cuando uno de los días que allí se detuvieron perdió improvisadamente el juicio un soldado llamado Cristóbal Ruiz, con demostraciones tan furiosas, que causó general compasión y que se convirtió luego en miedo y asombro, viendo que al cerrar la noche experimentaban el mismo delirio en otros cuatro soldados. Turbó este nuevo suceso grandemente el ánimo del General Quesada, y vacilando toda aquella noche en discurrir el motivo, la paso desvelado, hasta que a la mañana supo que más de cuarenta soldados estaban también locos como los primeros; y aquí fue cuando, creciendo la admiración y el espanto, temió con los demás que fuese algún particular juicio de Dios en castigar aquel pequeño ejército con extraordinario azote, y más viendo que cada hora crecía el achaque en otros muchos; pero templóse el temor por á la noche y al día siguiente, con ver que todos iban cobrando el juicio, unos antes y otros despues, conforme al tiempo en que lo habían perdido. Refiérelo así el mismo General Quesada al capítulo séptimo de su primer libro del compendio historial, donde añade estas palabras: Y quedaron mas locos que antes, pues andaban entendiendo en hacer tan gran locura como era arrebatar las haciendas que no les pertenecían y despojado gentes que vivían á dos mil leguas de España, lo cual pudieran justificar en mitad de la conquista, si quisieran tener paciencia para ello. La causa de la dolencia pasada se originó de que las indias que iban violentadas en servicio de los españoles, echaron en la comida cierta yerba llamada tetec, y vulgarmente borrachera, que causa los efectos conformes al nombre que tiene, sin que pase á más daño que al referido; é hicieron con el fin de poderse huir al tiempo que sus dueños estuviesen fuera de sí, como en efecto lo consiguieron muchas. Pero libres ya los nuestros del susto, y pasada la festividad, prosiguieron su marcha, y entrando por los términos del Zaque Rey de Tunja, llegaron á Turmequé....

Río minero sin guaqueros
El río Minero antes de empezar labores los guaqueros, imagen tomada de cigem.ca.

EL MUSHUAC .

Territorio de Muzo o de las Amazonas

Esta región fue dejándose quieta en los primeros tiempos de la conquista, debido al sufrimiento y a la dificultad que tenían que superar los españoles en esa conquista, las tierras que se debían de recorrer eran cálidas y las armas defensivas eran difíciles de soportar en las tierras calientes, estas armas están descritas como acolchados de algodon con los que se tenían que recubrir los caballos y los hombres para que las flechas envenenadas no llegasen a la carne, estos acolchados se colocaban encima del tradicional sayo de armas usado, el que de por si ya era incomodo y pesado.

Que hablen los cronistas:

Rio minero con guaqueros
Río Minero con guaqueros, imagen de los años 80.

texto castellano antiguo

Simón página 43 tomo. 4 Con que viéndose ya sin esperanzas los naturales de lo que pretendían y que los golpes fieros caían sin piedad sobre ellos, comenzaron a huir más de propósito por unas sendas que ellos tenían conocidas y libres de emboscadas con puntas. porque todo lo demás, fuera de estos caminos, estaba sembrado de ellas y ocasionando por todas partes a muertes trabajosas en lo que con ellas se empuyasen, que es un ardid de que estos naturales usan peligrosísimo y de riesgo para sus enemigos, sin tenerlo ellos ningún trabajo. Porque suelen con una sola vejezuela que envían a poner estas puntas en pasos estrechos de los caminos por donde es forzoso o coyuntura que han de pasar los que les siguen,hacer mayor guerra y matar más gente que en una guerra campal. Como sucedió en ésta que, no habiendo muerto ningún soldado en la pelea, murieron tantos que se empuyaron pisando las venenosas puntas en el alcance, sin que le aprovechara cura ninguna, fuera de Diego Ortíz, a quien socorrieron con cuidado, aunque con cura rigurosa, pues fue cortando con una navaja al punto de carne que se pico con el veneno, y caldeandola después con hierro ardiendo, que es la más principal y acertada cura que se ha hallado para el caso.

<mineros Muzo

Simón.página 45 tomo 4 Para librarse de tan pernicioso peligro, dieron los soldados en usar en esta parte y otras, en especial entre muzos y colimas que tenían las mismas costumbres, de unas antiparras bien acolchadas y fuertes de algodón, con que cubrían todo el pie por debajo y encima y toda la pierna, y llevando los pies rastrando por los lugares sospechosos se libraban del veneno, y aseguraban a los que los seguían, porque iban descubriendo y quebrando las puntas. Si bien esta industria no bastó a librar de la muerte que se le siguió de quedar picado a un soldado de bastantes fuerzas y bríos llamado Antonio Pérez, portugués, que llevaba unas antiparras de estas en que confiaba demasiado, por ser un cuero grueso de danta. Porque caminando con ella, con el roció de la mañana se ablandaron de manera que no resistieron a una punta que pisó, y así tocándole, a malas penas debió de ser en alguna vena, sin remedió perdió la vida al seteno día, rabiando de graves dolores, con mucho sentimiento de todos sus compañeros por ser soldado de estima.

Simón. página 261 tomo 4.. El reparo que habían menester los graves daños que hacían los indios de las provincias de los muzos en los moscas sus convecinos, y los rastros que dijimos había hallado el famoso capitán Diego de Martínez de esmeraldas en los buches de las gallinas cuando entró en esta provincia, solicitaban los ánimos de los que gobernaban para enviar gente a sus conquistas, y así con este cuidado lo tuvo Miguel Diaz de Almendaris a los primeros del año mil y quinientos y cincuenta de enviar al capitán Melchor Valdés con una buena compañía, donde iba el famoso Martín Oñate, vizcaíno, de quien ya hablamos en la primera parte, con mucha copia de indios amigos, que entrase en la provincia de los muzos a su conquistas y pacificación. y castigo de los indios que comían de nuestros amigos los moscas cada día a montones...mataron a traición más de veinte españoles y entre ellos al Oñate, con cierta cantidad de los indios amigos y pereciera todo el resto de unos y otros si con cautelas no se retiran hasta salir de la provincia

Simón pagina 261 tomo 4 Hallaron esta desgracia tan corriendo sangre los dos oidores cuando entraron en el Reino, que lo que más cuidado les puso en los primeros pasos que dieron en su gobierno fue el de castigar este desgraciado suceso y sujetar los cuellos tan indómitos de aquellos indios, que con esta victoria sobre su natural fiereza, habían quedado con tanto atrevimiento, que lo tenían no solo para lo que hasta allí hacían de ordinario, que era llevarse indios moscas a sus tierras para comer y servirse de ellos como esclavos, sino también para salir a los caminos a saltear y matar los españoles.

Estaba en este tiempo Pedro de Ursúa en su recién poblada ciudad de Pamplona cada día con más alentados deseos de la jornada y descubrimiento del Dorado, porque ya tenía licencia de su tío Miguel Diaz, sin haberla podido poner en ejecución por no haberse dado asiento de todo punto a las cosas de su nueva población con los sucesos de su tío, con lo que quedó frustrada la licencia que tenía para la jornada...... A pocas de como los oidores trataron al Pedro de Ursúa...Tratáronle luego del caso, y para que con más gusto lo admitiera entráronle por el que le tenía en hacer la entrada del Dorado, prometiéndole para ella largas licencias y socorros en el gasto y gente, después que hubiese pacificado y castigado la de los muzos y poblado entre ellos una ciudad de españoles, como se pretendía....

Simón. página 419 tomo 4 Ya dijimos cómo el capitán Diego Martínez, habiendo entrado por la parte de Suratena a estas provincias de muzo el año de cuarenta y cuatro, había hallado algunos rastros de esmeraldas en los buches de las gallinas; pero no se había sabido las minas de donde salían hasta este año de sesenta y cuatro, que hemos dicho, porque entonces, corriendo un día en la plaza de la nueva ciudad de Muzo un caballo, descubrió con la uña un engaste de una esmeraldilla, que tomándola y preguntando a los indios cómo se llamaba, respondieron que tapyacar, que en su lengua quiere decir piedra verde. De donde infirieron luego los españoles que, pues le tenían puesto nombre, la conocían y las había en la tierra. Con que intentaron luego el buscarlas en que tomó la demanda con mas bríos el capitán Benito de Poveda y con halagos y amenazas que hicieron a algunos indios, los guiaron a este cerro de Itoco, donde comenzaron luego los españoles a catear y sacaron algunos engastes pequeños que sirvieron de muestra y golosina para intentar luego el descubrir aquella riqueza más de propósito, como lo hicieron, haciendo compañía entre algunos para la labor. Porque como los indios se estaban aun rebeldes y defendían sus tierras, era menester, mientras unos labraban las minas, estar otros haciendo el rostro a los indios, que parece hizo la naturaleza más valientes a los de esta provincia que a los de otras, para guardar aquella inmensa riqueza de esmeraldas y que no costase poco lo que tanto vale.

Estos intolerables trabajos con que las empezaron a labrar se pagaron en pocos días con algunas que sacaron y entre ellas dos tan limpias, verdes, finas y brillantes, que juzgando no ser dignas de otra mano y tesoro que el de su Rey, las llevaron para el efecto a la Corte y tasaron los que bien lo entendían en veinticuatro mil pesos de buen oro castellano, (120 kilos oro) de que dio el Rey equivalente satisfacción a todos los de la compañía que las habían hallado en esta su Real Caja de Santafé. Facilitaron estos primeros trabajos en sacarlas los de la ciudad trayendo de otras partes acequias de agua a la cumbre de este cerro, donde rebalsándose en unos que llaman tambres, no sé si e lengua de los naturales, la sueltan a sus tiempos y le lleva el desmonte de tierra y piedras que van cortando a tajo abierto desde lo alto, con que se van descubriendo las vetas y crías de las esmeraldas, que algunas veces son de tierra bermeja, parda, negra y otras se hallan en unas vetas de piedra, al modo de alabastro, que los mineros llaman calidonia, donde están encajadas las esmeraldas, de que yo tengo algunas hoy en mi celda, metidas en su mismo encaje como se sacaron de la mina. Todo éste desmonte va a parar a una quebrada o rambla de agua que crece tanto muy de ordinario, por ser la tierra doblada que de ella lo llevan las avenidas a un gran río, donde luego entra, con que no se estorba de ninguna suerte la labor de las minas sino que las deja libre y acomodadas para poderse labrar infinitos años de las muchas y ricas vetas que cada día de nuevo se van descubriendo.

Hase puesto en dificultad,como ya lo toqué tratando de las minas de Somondoco, si el fundamento de estas esmeraldas es cristal claro de diferentes cualidades, cristal común y que el sol les va mudando en aquel color verde, y la razón es porque se hallan unas con el verde muy claro, otras más oscuras, oscurísimas y muy finas, en que fundan su razón los que tienen la parte afirmativa. Si bien otros no quieren ser esto así sino que se crían como se hallan en las vetas y que la que tiene verde claro jamás lo tendrá oscuro aunque estuviese allí cien mil años, y la del verde oscuro, siempre fue así en en su creación...

De la inmensidad de indios que había cuando se entró a conquistar esta tierra, que parecía los brotaba ella a vuelta de los espesos árboles y maleza de que estaba cubierta, han venido a quedar en mil quinientos escasos, que se ocupan los más de ellos en las minas de las esmeraldas, porque hasta hoy casi solo ellos son los que las sacan..

Mineros de esmeraldas

Simón.página 423 tomo 4 Antes que los colimas y muzos subiesen de los llanos del Río Grande y ocupasen las asperezas de los montes y tierra fragosa que habitan, poseían y tenían por suya toda aquella tierra los moscas, que por ser caliente, la estimaban para las cosechas de frutos que no se daban en la fría, como algodón para mantas y vestidos, yucas, batatas y maíz, cuando los años eran estériles en la fría. Llegando a pisar esta tierra los colimas y muzos, como más valerosos, los fueron echando de allí y arrollando a las primeras tierras de las Frías, de donde se siguió aquella multitud amontonada que había cuando entraron al Reino los españoles en los pueblos de Simijaca y Chiquinquirá, fronterizos de los muzos.

PROCEDENCIA Y COSTUMBRES MUZO

texto castellano antiguo

Simón 433 tomo 4 ..colimas, por haber hallado los españoles cuando entraron en las tierras de los panches, que ellos le llamaban así por la ocasión que después diremos, sin que esto fuese su alcurnia y denominación. Pues ellos tenían propia, era llamarse tapaces, que quiere decir en su lengua piedra ardiente o encendida, porque tapa significa piedra y as, encendido o ardiente. Son estos colimas de una misma nación, costumbres, fragosidad, ferocidad y lengua que los indios muzos, porque según su tradición, todos subieron en cuadrillas de las margenes del Río Grande de la Magdalena que les demora al poniente de las cordilleras y encumbradas sierras, donde vinieron a parar los unos y los otros en tiempos atrasados, echando de ella a fuerza de lanza, por haber sido siempre muy valientes, a los indios moscas que las poseían y tenían en ellas sus sementeras......

Estas cuadrillas y parcialidades de gente iban tomando su denominación particular según el estalaje donde tomaban asiento para la vivienda en estas tierras, poniéndole nombres según sus calidades; de manera que los que llegaban y sentaban ranchos en un puesto donde había árboles..que en su lengua llaman curí, juntando este vocablo con otro que es paes, que quiere decir morador o vecino, (Dominaron la región de San Agustín y gran parte del Sur oriente colombiano ver Ruta de Orellana) le nombran los curipaes ...Otros que acertaron a llegar y poblarse en el país donde había hormigas, a quien ellos llaman marpas, se nombraron marpapíe. Los que hicieron asiento y se poblaron en tierras de barrancos, que en su lengua llaman carrapa, se nombraron caparrapies. Y a este modo se fueron distinguiendo todas las familias que fueron subiendo y poblándose en estas tierras, así de muzos como de colimas...

..La lengua de todos es una y general, llana y de buena pronunciación, por no tener nada de gutural. Y así se puede muy bien escribir. en toda ella no se pronuncia la L. no se les ha conocido que adorasen ídolo, ni al sol ni a otra cosa, aunque tenían mohanes que hablaban con el demonio, a quien tenían por cosa mala y de quien con facilidad se dejaban engañar, ahorcándose por su consejo y tomando yerbas para matarse, teniéndoles persuadido que con morir se acababan los trabajos, si bien en todas las demás ocasiones le temían naturalmente como se echaba de ver en los eclipses de la luna. Pues cuando sucedían, entendían que ya tenían la muerte en casa, de que hacían grandes llantos y tocaban tristes instrumentos, despidiéndose los unos de los otros como para morir.

Tuvieron conocimiento de la inmortalidad del alma, pues decían que cuando salía del cuerpo, iba a la sierra nevada del páramo de Cartago o Mariquita, que como ya dijimos, se ve desde estas provincias, donde decían tenía grandes descansos. Y para que no volviera a los trabajos de esta vida, ocho o diez días con sus noches después de uno muerto, los vecinos y parientes, sin cesar daban voces y hacían ruido con sus instrumentos, ahuyentando el alma para que no volviera al cuerpo

Eran grandes agoreros, en especial los mohanes, creyendo en cantos de aves, en el temblar el párpado del ojo y otras vanidades que tenían en esto, como también las usaban en curar. Pues cuando alguno se sentía enfermo, llamaba a uno de estos mohanes y pagándoselo muy bien, le chupaba en el ombligo o en la parte donde sentía más crecido el dolor, y aplicando por arte del demonio algunas yerbas saludables, quedaban algunos sanos. Otras veces, llevando el mohan un gusano en la boca, después de haber chupado lo escupía y decía habérselo sacado del cuerpo y ser aquella su enfermedad, con que los traían engañados.

Traían entre ellos ordinarias guerras civiles, si bien los de una parcialidad se querían mucho unos a otros. Iban a ellas con mucha bizarría de plumas, y las mujeres tras ellos en la retaguardia, con mochilas de red en que traían para comer la carne de los vencidos que les era muy de gusto, lo que también usaban con los españoles. Nunca pelearon con emboscadas sino muy a lo descubierto y gallardo, puntuales en salir a la guerra el día que señalaban, pero en lugar de emboscadas, usaban de las envenenadas puyas que hemos dicho y de secretos hoyos por donde no se pensaba, cubiertos muy a lo sutil por encima, teniendo dentro agudas estacas donde sucedieron muertes miserables a algunos españoles.

Nunca se gobernaron éstos ni los muzos por cabezas universales, sino por parcialidades, tomando por superior al más valiente para las guerras; y fuera de esto todo era behetría. Su vestido era el que les dio la naturaleza sin cubrir aun la parte de la honestidad, ..que consistía en una pequeña cuerda que traían a la cintura, la cual si alguna vez se quebraba, se sentaban donde les cogía la desgracia y tapaban con lo que topaban o con la mano las partes honestas sin levantarse de allí hasta que habían anudado y aderezado el cinto. Y esto era común en hombres y mujeres fuera de las que tenían por trato la deshonestidad, como las había en estas dos provincias; porque estas andaban vestidas con una manta que les cogía desde los pechos hasta la espinilla y cubiertas con otra, bien peinado el cabello y enrizado con muchas sartas de cuentas de hueso de diversos colores, de que también traían adornados los brazos a tercios, pantorrillas y gargantas de la pierna, con que parecían muy. Demás de ser ellas de buen rostro sobre la demás mujeres que no tenían este trato; si bien todas las de esta provincia en común son de buen parecer. Eran limpísimas sobre manera en su cuerpo y casa que las tenían apartadas de las poblaciones un cuarto de legua.

Nunca estaban holgando sino hilando el rato que tenían desocupado de sus amores pita, de que en estas tierras se ha dado simple mucho, y algodón por tan extremo delgado que no se puede encarecer, de que hacían las mantas con que se cubrían. Hacíanles compañía sus madres o parientas viejas, las cuales llevaban a vender las cosas que les daban los que acudían a ellas, como era pita y algodón en rama, maíz, aves, papagayos, guacharacas, pavas y otras aves de comer. Llamábanles en su lengua cocopimas, que es lo mismo que mono, porque decían imitaban a estos animales en la lujuria. Nunca estas se casaban, pero teníanles tanto respeto, que ellas eran las que componían las disensiones que se ofrecían en los pueblos. Había muchas de éstas en cada uno, con que se evitaba el pecado nefando que nunca se sintió entre ellos. A que no ayudaba poco el poder tener cada uno las mujeres que podía sustentar, con quien se casaba con diversas ceremonias, pues cada parcialidad tenía las suyas y su modo diferente de casamiento, que seria largo escribirlos todos. No reparaban mucho en que la mujer de uno se juntara con otro, si se lo pagaban.

Son estos indios desarregladísimos en beber de su vino, enfermedad común de todas estas Indias, y en el comer sucios, pues comen ratones, sapos y unas culebras, que llaman ipechiamai, de color verde y rayadas de pardo cuyo veneno es sólo de veinticuatro horas, porque en ellas muere a quien pican, y unos gusanos gruesos como el dedo, que llaman chitopes, que guisando en sus mazamorras, en que también suelen echar si los hallan a mano, pedazos d cuero de vaca o caballo, sin dárseles mucho quitarles el pelo y lavarlo, de que van sacando lo que pueden con los dientes, y lo que queda, lo vuelven a echar otra vez en el mismo guisado, porque dicen le da sabor. Sus entierros son en cuevas al modo que hemos dicho de otras naciones, donde también les meten matalotajes de comidas y bebidas, porque dicen las han de menester para el camino, si bien algunos antes que los metan en las bóvedas, tienen secando los cuerpos al humo dos o tres meses recogiendo el graso que sale de ellos, que después lo beben en sus borracheras revuelto con chicha.

Estos indios colimas cuando entraron los españoles en este Reino y tuvieron conquistados los panches y pobladas las ciudades de Tocaima, Ibagué y Mariquita, no habían ensanchado los términos de sus tierras con la de los moscas a la parte del oriente más que hasta el río de Pacho, porque hasta entonces les habían hecho tan buena resistencia los moscas que no les habían dejado dar un paso más adelante, y por la parte del sur, tierra de los panches solo habían llegado hasta el río negro.


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Las expediciones
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Felipe de utre Descubre los Omegua, su ruta nos enseña claramente el lugar
El Imperio
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Sebastián de Belalcazar
Capitán de los Pizarro que busca el Dorado
Gonzalo Jiménez de Quesada
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Nicolás de Federmán
Conquistador Alemán, que llega a la sabana buscando El Dorado

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No son un mito, fueron una realidad de nuestro continente
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los tunjas
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conclusión
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